Adiós a los zapatos en la entrada
Un zapatero es el mueble que más orden aporta al recibidor: recoge el calzado de toda la familia, evita que se acumule junto a la puerta y deja la entrada limpia y despejada. Además, su superficie superior sirve para dejar las llaves, el correo o un elemento decorativo, y combinado con un espejo encima crea un recibidor completo.
Abatibles, altos o con puertas
Los zapateros abatibles tienen compartimentos inclinados que se abren hacia delante y guardan los zapatos en vertical, por lo que tienen muy poco fondo y encajan en pasillos estrechos. Los zapateros altos y estrechos aprovechan la pared en vertical ocupando muy poco suelo, mientras que los modelos con puertas y estantes regulables admiten también botas y zapatillas deportivas. Si prefieres tener el calzado a mano, las estanterías abiertas de varios niveles son prácticas y ventiladas. Y para un recibidor completo, hay muebles que combinan zapatero, perchero y espejo en una sola pieza.
Cómo elegir tu zapatero
Mide el fondo disponible: en pasillos estrechos, un zapatero estrecho abatible de poco fondo permite pasar sin estorbar. Calcula cuántos pares necesitas guardar y qué tipo de calzado usas en casa. Revisa las medidas, la capacidad y la distribución interior en la ficha de cada producto.