Más encimera y almacenaje sin reformar la cocina
Una isla de cocina te da una superficie extra para preparar la comida, servir o desayunar, y a la vez suma espacio para guardar ollas, sartenes, utensilios y alimentos. A diferencia de una isla de obra, no necesita instalación: la colocas donde quieras y, si cambias de idea, la mueves. Es una forma sencilla y económica de hacer tu cocina más práctica.
Con ruedas, con barra o extensibles
Las islas de cocina con ruedas funcionan como un carro auxiliar: las acercas a los fogones mientras cocinas y las apartas cuando necesitas espacio, con frenos para que queden fijas. Los modelos con barra de desayuno o alas abatibles crean una zona para comer con taburetes, y los extensibles amplían la encimera solo cuando la necesitas. Según el modelo, encontrarás cajones, armarios con puertas, botelleros, toalleros y estantes abiertos, con encimeras de madera o acabados en blanco, gris y negro.
Cómo elegir tu isla de cocina
Mide el espacio disponible y deja al menos 90 cm de paso libre alrededor de la isla para moverte y abrir puertas y cajones con comodidad. En cocinas reducidas, una isla de cocina pequeña con ruedas o con alas abatibles aprovecha mejor el espacio. Revisa las medidas, la altura de la encimera y el almacenaje en la ficha de cada producto.