Oculta el radiador y gana un mueble
Los radiadores cumplen su función, pero rara vez son bonitos. Un cubreradiador los integra en la decoración y, al mismo tiempo, convierte ese hueco en un mueble útil: su encimera sirve para colocar fotos, plantas pequeñas, libros o una lámpara. Además, protege de golpes y quemaduras, algo especialmente práctico en casas con niños o mascotas.
Diseños que dejan pasar el calor
Nuestros cubreradiadores con rejilla están pensados para ocultar el radiador sin bloquear el calor: los paneles frontales calados permiten que el aire caliente circule hacia la habitación. Encontrarás modelos blancos que combinan con cualquier pared, con rejillas de diseño clásico o geométrico, y opciones con estante inferior o más anchas para cubrir radiadores largos.
Cómo elegir tu cubreradiador
Mide el ancho, la altura y el fondo de tu radiador, incluidas las llaves y las tuberías. El cubreradiador debe ser algo más grande por todos los lados para no tocarlo y dejar circular el aire. Si el radiador está bajo una ventana, comprueba también la altura del alféizar. Revisa las medidas interiores en la ficha de cada producto, que son las que realmente cuentan.