Más luz y amplitud en la entrada de casa
Un espejo de recibidor es uno de los recursos decorativos más eficaces: refleja la luz, hace que los espacios estrechos parezcan más grandes y te permite revisar tu aspecto antes de salir. Colgado sobre una consola o un banco zapatero, crea una entrada acogedora y con personalidad, y en el salón, el dormitorio o el pasillo funciona como una pieza protagonista.
Redondos, de cuerpo entero y con marcos únicos
Los espejos redondos suavizan el ambiente y son tendencia en recibidores y salones, mientras que los espejos de cuerpo entero son perfectos para vestirse y ampliar visualmente pasillos y dormitorios. El marco define el estilo: dorado para un toque elegante o vintage, madera para ambientes nórdicos, metal negro para un aire industrial y ratán o fibras naturales para una decoración bohemia y mediterránea.
Cómo elegir tu espejo decorativo
Si lo vas a colocar sobre un mueble, elige un espejo de pared de aproximadamente dos tercios del ancho de ese mueble para que quede proporcionado. Piensa en lo que va a reflejar: frente a una ventana multiplica la luz natural. Revisa las medidas, el peso y el sistema de colgado en la ficha de cada producto.